El protocolo de auditoría preventiva que replica los cruces de fiscalización del SAT antes de que presentes el trámite: detecta las inconsistencias que disparan requerimientos, integra el expediente de materialidad y convierte un saldo parado en flujo de caja dentro del plazo legal de 40 días hábiles del Art. 22 del CFF.
Si diriges una empresa de comercialización, transporte, construcción, exportación o franquicias, es probable que tengas millones parados en la tesorería del SAT: financias al gobierno a tasa cero mientras tú pagas factoraje.
Ninguna tiene que ver con que tu saldo sea ilegítimo. Todas son fallas de integración documental que se detectan y corrigen antes de presentar.
Un EFOS en tu cadena invalida el acreditamiento de ese IVA y pone en duda todo el expediente.
La autoridad cruza las tres fuentes en automático. Cualquier descuadre es requerimiento seguro.
El IVA se acredita cuando se paga. Sin la trazabilidad bancaria de esa erogación, el acreditamiento se rechaza.
Comprobantes en parcialidades sin su REP correspondiente: la operación queda sin soporte fiscal del pago.
Requisitos formales que frenan el trámite antes de que alguien revise el fondo del asunto.
Adeudos, declaraciones omitidas o inconsistencias del Art. 32-D bloquean la resolución favorable.
Sin contrato, entregables, bitácoras ni razón de negocio, la factura por sí sola no acredita nada.
Cifras del anexo que no reconcilian contra la contabilidad ni contra los estados de cuenta presentados.
Antes de vender un método, conviene entender el terreno legal. Esto es lo que dice el Código Fiscal de la Federación, no una promesa comercial.
40 días hábiles para que la autoridad resuelva tu solicitud, contados desde que la presentas con todos los datos y documentos.
La autoridad puede requerirte información dentro de los 20 días siguientes a tu solicitud, y tú tienes 20 días para atenderlo. Si no lo haces en ese plazo, se te tiene por desistido.
Procede dentro de los 10 días posteriores a que cumpliste el primero, y cuentas con 10 días para responder. Cada requerimiento suspende el plazo de los 40 días: por eso un trámite "de mes y medio" termina tardando seis meses.
Si la autoridad se pasa del plazo, debe pagarte intereses. Casi ninguna empresa los reclama porque no documentó bien la fecha de inicio del cómputo.
El derecho a solicitar la devolución prescribe a los 5 años. Cada mes que tu saldo sigue "pendiente de revisar" es dinero acercándose a la fecha en que dejará de ser tuyo.
Cómo el protocolo elimina la fricción técnica que provoca los rechazos.
Replicas los cruces automatizados con los que la autoridad revisa tu solicitud e identificas las discrepancias en los visores del SAT antes de que detengan el trámite.
Recuperación de saldos dados por "perdidos" o arrastrados durante años, priorizados por antigüedad para atacar primero los que están más cerca de prescribir.
Integración documental con materialidad, razón de negocio y trazabilidad bancaria, diseñada para no provocar requerimiento y para poder contestarlo en días si aun así llega.
Del diagnóstico a la presentación del trámite, con tu propio equipo contable.
Determinas cuánto de tu saldo a favor es efectivamente recuperable hoy, cuánto requiere depuración previa y cuánto no conviene solicitar todavía. Muchas empresas descubren aquí que su saldo "contable" y su saldo defendible no son el mismo número.
Cruzas CFDI contra DIOT, contra declaraciones y contra estados de cuenta. Filtras proveedores contra las listas 69 y 69-B. Aquí salen las bombas antes de que las encuentre la autoridad.
Corriges lo corregible, documentas la materialidad de las operaciones relevantes y armas los papeles de trabajo que reconcilian con el peso exacto de la solicitud.
Solicitas con el expediente completo desde el primer envío, que es lo único que hace que el plazo de 40 días corra sin suspensiones.
Si llega un requerimiento, respondes con los Master Scripts en cuestión de días en lugar de improvisar contra el reloj de los 20 días.
El paquete técnico completo para estructurar y sostener una devolución de IVA con tu equipo interno.
Entrenamiento en video, paso a paso, para ejecutar la auditoría preventiva, integrar el expediente digital y gestionar la solicitud ante el SAT sin depender del criterio conservador de un despacho que prefiere no arriesgarse.
Hojas de trabajo preconfiguradas para conciliar CFDI, DIOT, declaraciones y bancos, filtrar proveedores contra las listas 69 y 69-B, y verificar punto por punto que el expediente está completo antes de presentar.
Modelos de respuesta técnica y jurídica para solventar aclaraciones y requerimientos dentro del plazo, redactados con el rigor que exige un expediente que puede terminar en revisión.
Prefiero decírtelo antes de que compres, no después.
Directores y responsables fiscales que integraron su expediente antes de presentar el trámite.
"Llevábamos tres ejercicios arrastrando saldo a favor porque nadie quería mover el trámite. Con el diagnóstico entendimos por fin qué parte era realmente defendible y qué había que depurar antes de solicitar. Dejamos de decidir a ciegas."
"Lo que más me sirvió fue la compulsa. Cruzar los CFDI contra la DIOT y contra los estados de cuenta nos sacó diferencias que nosotros no veíamos y que con toda seguridad nos habrían costado un requerimiento. Presentamos con el expediente completo desde el primer envío."
"Los formatos de respuesta nos cambiaron el tiempo de reacción. Cuando llegó el requerimiento ya sabíamos exactamente qué integrar y lo contestamos con días de sobra, en lugar de correr contra el plazo."
Testimonios de clientes reales publicados con su autorización. Los resultados dependen de la situación fiscal particular de cada empresa y de la resolución de la autoridad.
Revisa el protocolo completo y aplica el diagnóstico a tus propios números. Si concluyes que tu empresa no está en posición técnica de solicitar la devolución, o si el material no cumple el estándar que esperabas, escribes dentro de los primeros 14 días y te devolvemos el 100% de tu pago. Sin cuestionarios ni condiciones.
El protocolo exacto para desbloquear la liquidez que ya es de tu empresa.
Te llevamos al sitio de Mentores Estratégicos para coordinar tu acceso y facturación.
Antes de decidir, corre el número. La calculadora fiscal te da una estimación del saldo que tu empresa podría estar dejando parado en el SAT.
Usar la Calculadora Fiscal gratuita →Lo que preguntan los directores antes de decidir.